domingo, 4 de octubre de 2009

Cuál es la lucha que no dan los muchachos de clase media.

Dennis Gorrín
Comunicador

Andando por ahí bien peinados, perfumados y alegres, caminando como despistados, casi no conocen de la vida más allá de un televisor o un nintendo Wii. Por ahí hay muchos quienes imitan a un muchacho rebelde y tienen como ejemplar a los de aquella serie insoportable de RBD. Pero aún así creen ellos que se la están comiendo.

Los jóvenes quienes en esta edad son explosivos, de habla incendiaria, de pasiones inagotables y de velocidad que impresiona a los más viejos, son irreverentes y eso se debe a una reacción biológica propia de la juventud.

Sólo los jóvenes han dado expresiones de revolución que contagian a multitudes y con creatividad, activan todo un plan de acción en la calle.

Sobretodo cuando se tienen propósitos firmes, históricos y humanistas se levanta un gran movimiento amplio, incluyente y fuerte ya que los jóvenes son un bastión de lucha que todo proceso de cambios sociales necesita para dar continuidad a su gesta heróica.

Pero ello no sucede así cuando vemos a unos jóvenes opositores sin ideal político, sin ideología real deiferente a aquella idoelogía neoliberal o desarrollista o liberalista, en fin, capitalista que pretende borrar la historia y asegurarse una masa ciega que persiga su propia destrucción.

Estos son los jóvenes que dicen estar en contra de los factores del poder hegemónico que supuestamente los "demonios chavistas socialistas" usan para acabar con la libertad (de pisotear) a la mayoría de los venezolanos.

Esta es la dirigencia estudiantil, no solo más alejada de la realidad y fuera de contexto que hay en nuestro país, sino la más fiel a los verdaderos factores del poder hegemónico que pre-domina en el mundo; como lo es el buró empresarial global, la cúpula de la Iglesia, controlada por la secta del Opus Dei, la televisión transnacional y los valores de la democracia virtual representativa y la corruptela de políticos títeres financiados por Wall Street y otros factores económicos lícitos e ilícitos.

Por esta hegemonía se bajan los pantalones para mostrar sus nalgas para veeeer si así pueden causar algún rubor entre las fuerzas de seguridad del Estado y el resto del pueblo revolucionario. Pero el sentido de su protesta se pierde porque aquí mostrar las nalgas no es un chiste sino una verguenza.