Dennis Gorrín
Comunicador
Las personas han tenido que defenderse de los ataques que van en contra de su integridad como individuo, más aún cuando se trata de un colectivo social que sufre los mismos ataques por manifestarse abiertamente homosexual, bisexual o transexual.
Del mismo modo, ocurre con la discriminación, el rechazo, la burla (chiste) en contra de los sectores sociales raizales, es decir afrodescendientes, aborígenes, y venezolanos nacidos en el exterior que es un rechazo promovido por las minorías que controlan el poder económico y que toman decisiones de esnobistas y reproductores del pensamiento burgués.
Hablamos de la misma gente que trabaja, que lucha, que sufre igual las mismas consecuencias negativas de un mundo en conflicto y quienes al mismo tiempo salen a poner en el relieve político, social y cultural su forma de ser, y sin afectar al resto de la sociedad.
Pero es en el ámbito social, en donde debe ponerse en práctica el respeto a los otros por su condición; esto debe ser entendido por todos y asumir que el otro es así, se ve así y es una decisión propia que tomó mucho antes de que tu lo conocieras o cruzaras con el o ella, o, no vas a ser tú quién le cambies ese modo de ser.
Ahora bien, esta comprensión debe servir para ir avanzando hacia una sociedad justa, de iguales, de hombres y mujeres, con orientaciones e identidades sexuales propias, que valen más por lo que son que por lo que tienen; aquello que en esencia importa más, es decir humanos y sobretodo con derechos fundamentales que una democracia de derecho social, participativa y protagónica, les puede permitir. (DG).
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